En los significados de puya y de pulla está la posibilidad de herir: físicamente o verbalmente causando un dolor interno. La puya es la ‘punta acerada que tienen en un extremo las varas o garrochas usadas por los picadores y vaqueros, para estimular o castigar a las reses’ y, por metonimia, la ‘vara o garrocha con puya’.
El significado de pulla es ‘expresión aguda o irónica que pretende herir o humillar a alguien’ y ‘palabra o dicho obsceno’. Actualmente el sentido de ‘ofensa con gracia o ironía’ prima sobre el de ‘obscenidad’; aunque es frecuente que ambos estén presentes.
Covarrubias (1611) destacaba el aspecto de ‘dicho con gracia’, sin olvidar que es ‘algo obsceno’, mientras que para Gonzalo Correas (1627), no eran obscenas, solo ‘kosas vanas i dichos mordazes en burla’. En cambio, la Academia, desde el Diccionario de Autoridades hasta la última edición, ha dado prioridad al carácter obsceno, incluso sucio, de la pulla. Maria Moliner, en su Diccionario de uso del español, destaca en la primera acepción su carácter ofensivo, ‘dicho agudo con que se zahiere a alguien’, y deja como segunda la de ‘dicho obsceno’. Creemos que este orden responde acertadamente al uso mayoritario que actualmente se da a la palabra (generalmente pretende ofender; es raro que se haga con verdadera gracia y en broma; y excepcionalmente se aplica a una obscenidad).
Los orígenes etimológicos son inciertos. El de puya, y púa, parece ser pugio ‘puñal’ a través del latín vulgar pugia. Más discutido es el origen de pulla, y las diferentes hipótesis pueden explicar las actuales confusiones ortográficas y de sentido. Covarrubias la considera un epónimo: “llamóse pulla de la Apulla tierra de Nápoles, donde se empeçó a usar” (Tesoro de la lengua castellana, 1611) y para el Diccionario de la Academia, procede del portugués pulha, aunque en algunas ediciones anteriores ha aventurado otras etimologías (pellěre ‘lanzar, arrojar’ DRAE 1884 o ampulla ‘ampolla’ DRAE 1899). Sin embargo, Joan Coromines afirma que pulla aparece en castellano antes que pulha en portugués y pouille en francés, idiomas que habrían tomado la palabra como castellanismo. Pulla podría ser una alteración de puya, púa, (‘metaphoricamente se dice de las cosas no materiales que causan sentimiento y dolor interno’, Dic. Autoridades) por un cruce con el antiguo verbo repullar 'repicar satíricamente', y su derivado repullón ‘composición satírica breve’:
“Haziendo el contrario, / [...] vos haga escozer de gran comezón. / A todos y a todas, perhin a el vicario, / arrojo una pulla con su repullón”. (Torres Naharro, Diálogo del Nascimiento, 1505-1517)
“AGUILAR Pedro, allí viene un caminante: échale una pulla.
PEDRO Hola, hermano: ¿por dónde van?
CAMINANTE ¿A dó?
PEDRO En casa de la puta que os parió.
AGUILAR Buena, a fee; otra a el compañero que queda atrás.
PEDRO Ah, señor: ¿es suyo el mulo?
CAMINANTE ¿Cuál mulo?
PEDRO Aquel que beséis en el culo”
(Anónimo, Diálogos de John Minsheu, 1599)
Simultáneamente, esta forma con ll pudo contribuir a formar la variante puya, sobre el original púa.
No podemos olvidar que pulla (o puya, en la actual confusión) se encuentra a veces relacionada con dedos estirados, empleados asimismo en gestos obscenos:
“Si estas conuiene fazer vomito enel comienço del frio poniendo los dedos o pulla si buena mente lo puede fazer”. (Alfonso Chirino, Menor daño de la medicina, 1429)
“...el ritmo más antiguo era llamado puya. Su nombre deriva del verbo puyar, sinónimo de punzar. [Se bailaba con] las dos manos cerradas a la altura del pecho con los dedos apuntando hacia delante y simulando que se puyaba repetidamente a quien danzaba adelante”. (Wikipedia, “Vallenato”)
La asociación de sentidos se refuerza por el uso del sustantivo pulla con verbos del tipo lanzar o clavar:
“La mayoría de las preguntas parlamentarias a Cascos [...] le dan la oportunidad de clavar una pulla al alcalde de Lleida”. (El País, 17/3/2003, España)
En América, con diferentes acepciones, según los países, se encuentran los verbos pullar y puyar, formados a partir de los respectivos sustantivos.
Existe otro par de sustantivos homónimos de los aquí tratados, pero que tienen una utilización limitada:
Pulla: (de pulla ‘negra’) Planga. Águila con plumaje de color blanco negruzco.
Puya (del mapuche puuya. En Bolivia y Chile). Planta de la familia de las Bromeliáceas.






