Señales batuta.

Las señales batuta son gestos con los que el hablante va marcando el ritmo de sus palabras, enfatiza, añade matices, pide atención al oyente, lo amenaza, le suplica, etc. Reciben el nombre de señales batuta porque, con ellas, se hace algo parecido a lo que pretende el director de orquesta con su batuta: mostrar cómo se debe interpretar la partitura (o lo que se está diciendo) y que los músicos (o los oyentes) actúen de acuerdo con esas señales.
Estos gestos se encuentran tan asociados a la comunicación oral que los hacemos incluso cuando el oyente no puede vernos, como es el caso de una conversación telefónica.
Su variedad, frecuencia, amplitud e, incluso en ocasiones su significado varía entre sociedades y entre las personas de una misma sociedad de igual forma que, para decir lo mismo, cada hablante emplea un tono de voz, elige unas palabras u otras (con sus connotaciones personales implícitas), utiliza una frase sencilla o compleja, directa o irónica, etc.
Cada persona tiene preferencia por unos u otros y puede conceder diferente significado a cada uno de ellos. En general, las personas de clase baja gesticulan más, pero con menos determinación que las de clase alta. Asimismo influye el lugar en el que nos encontremos, el número de receptores y la distancia a la que éstos se encuentren: se gesticula más en un espacio abierto y dirigiéndose a muchas personas que en un espacio cerrado ante un solo oyente, porque, en este caso hay otros recursos más sutiles para marcar el ritmo o el énfasis.

Desmond Morris, en su libro El hombre al desnudo, hace la siguiente clasificación de estas señales batuta, o baton signals:
1- Asimiento en vacío. Poner la mano en forma de piña o tocar el pulgar con el índice, significa que se quiere ser preciso y se pide al oyente que lo perciba así.
2- Intención de asimiento en vacío. Los gestos anteriores, pero sin llegar a unir las yemas de los dedos, significan que el hablante busca ser preciso, pero transmite que tiene dudas sobre lo que dice.
3- Asimiento poderoso en vacío. Cerrar los dedos y apretarlos, especialmente si el puño está cerrado, demuestra determinación y fuerza de la idea.
4- Intención de asimiento poderoso en vacío. Cuando el orador agarra el aire sin llegar a cerrar el puño está tratando de dominar la situación, pero todavía no lo ha conseguido.
5- Golpes en el vacío. El movimiento de la mano simulando un hachazo significa que se quieren llevar las ideas a una conclusión, aunque aún estén confusas. Hacer un movimiento de tijera con los brazos trata de cortar la oposición a lo que se dice y abrir el camino a través de lo que se considera una barrera hostil. Utilizar la mano como puntero o dar un puñetazo en el aire son agresiones que tienen más que ver con la relación que se mantiene con el interlocutor que con lo expresado.
6- La mano plana, con los dedos juntos, y extendida ante el cuerpo. Con la palma hacia arriba, se pide algo a los oyentes. Con la palma hacia abajo, se intenta acallar al auditorio o calmar su estado de ánimo. El orador puede protegerse o rechazar algo imaginario que siente acercarse mostrando de frente la palma de la mano. Si busca protección, seguramente creará una barrera con las palmas de la mano hacia dentro. De esta misma forma puede tratarse de abarcar el tema de que se habla o acercar psicológicamente al oyente. Una mano que sube y baja con la palma de lado también trata de acortar distancias psicológicas entre los interlocutores.
7- Intención de tocar. Los dedos se extienden en forma de abanico, como si se tratara de tocar con cada uno de ellos a un sector del público.
8- Mano juntas. Indica que el orador trata de buscar su intimidad, aunque a menudo surge el conflicto, porque las manos hacen amagos de separarse como si se buscara participar en la propuesta lanzada. Es un gesto propio de personas inseguras y preocupadas por su situación, aunque con necesidad de comunicarse.
9- El dedo índice como batuta. Es un gesto autoritario si el dedo apunta frontalmente al oyente, quien se siente amenazado por esa espada o pistola imaginaria. También es una amenaza si se mueve arriba y abajo, porque el oyente teme que en cualquier momento ese dedo caiga imaginariamente sobre él. El dedo índice moviéndose rítmicamente, como si fuera la batuta del director de orquesta, también es percibido como hostil, pero en este caso porque se siente la intención de dominio del orador.
10- La cabeza como batuta. Estas señales son propias del emisor cuando responde a preguntas; pero también de quien escucha en silencio, lo que supone una retroalimentación o feed-back que el emisor puede utilizar para reconducir su enunciado. Pueden ser movimientos de cabeza para asentir o negar; dejar caer la barbilla sobre el pecho para mostrar desinterés o desacuerdo; echar la cabeza hacia atrás con un movimiento rápido para demostrar total oposición a lo dicho, etc.
11- Cuerpo batuta. Se mueve todo el cuerpo, acercándose físicamente al oyente para transmitirle cercanía psicológica o alejándose de él con intención defensiva o de demostrar desacuerdo. Moverse vehemente o enérgicamente para demostrar determinación absoluta y autoritarismo (por ejemplo, Hitler en sus discursos multitudinarios).
12-Pie batuta. Pateo simulado o real asociado a énfasis violentos o absolutos desacuerdos. En este caso, son famosos los ejemplos de los pateos en el Congreso de los Diputados y, más expresivamente, el golpear la mesa con un zapato (Xose Manuel Beiras en el Parlamento Gallego en 1993 o Nikita Jruschov en la Asamblea de la ONU en 1960) o lanzarlo al contrario (el periodista iraquí Muntazer al Zaidi contra George Bush en 2008).

Artículos relacionados:

Tipos de gestos.
Señales de unión entre personas.
Gestos de contacto físico.

No hay comentarios: