Inerme o inerte. Abarca o avarca

En cualquier lugar podemos encontrar patadas al diccionario, por ignorancia o por complejo social.

¿Cuál es la diferencia entre inerme e inerte?

Una simple consulta al diccionario debería aclarar la duda: estar inerme es ‘encontrarse sin armas, sin defensa’; e inerte es ‘inactivo, sin capacidad de reacción, o inmóvil, paralizado, sin vida’.
Es cierto que, en algunos casos, verse inerme puede hacer que uno quede inerte: el carecer de armas para la defensa puede conllevar que no tengamos capacidad de reacción, nos bloqueemos e incluso perdamos la vida. Pero no deben confundirse los significados de las dos palabras:
“[En el río Jarama] Donde hace cuarenta años se bañaba la gente, se llenaban cántaros en los regueros de agua y los pescadores cogían truchas con hormiga de ala, hoy huele a ponzoña y se ven aguas turbias e inermes, moteadas de espumarajos de contaminación". (El País, 6 de septiembre del 2009).
En este contexto, debe utilizarse el adjetivo inertes, porque las aguas del río están sin vida por la contaminación. No tiene sentido emplear inerme, aunque sea cierto que el agua carece de armas propias contra los vertidos contaminantes. Por otra parte, la redacción del texto admite mejoras evidentes: el verbo pescar es más preciso que el comodín coger; la ponzoña no siempre tiene mal olor; el verbo motear que se define con las connotaciones positivas de ‘variedad y hermosura’ debería sustituirse por otro más acorde con la mala situación descrita (cubrir, manchar, ensuciar...)

¿Cómo se escribe, abarca o avarca?

En el escaparate de una zapatería hemos visto el anuncio que reproducimos.
El Diccionario de la Real Academia Española define la palabra abarca (o albarca), de origen prerromano, como ‘calzado de cuero crudo que cubre solo la planta de los pies, con reborde en torno, y se asegura con cuerdas o correas sobre el empeine y el tobillo. Se hace también de caucho.’ Se trata de un calzado que, hasta hace poco, sólo usaban las personas del campo. El empleo del caucho como suela, empezó el siglo pasado: se aprovechaban trozos de neumáticos viejos para hacer una suela más resistente que el cuero.
Por avatares de la moda, los fabricantes de calzado de Baleares las han adaptado para satisfacer el gusto pseudorústico de muchos jóvenes de clase alta. Los extremos se tocan: usar abarcas significa ser un anciano rústico o ser un joven urbanita. ¿Cómo se deshace esa coincidencia incómoda para quienes presumen de modernos e ir a la moda?
Como en catalán, lengua que se habla en Baleares, la palabra se escribe con v, en el resto de España parece que se está imponiendo esta ortografía, como forma de diferenciar la variante pija (avarca) de la tradicional o rústica (abarca).
Quienes hablamos castellano y pretendemos llamar a las cosas por su nombre, sin complejos, deberíamos escribir abarca o albarca (con l epentética, por influencia del artículo árabe al-)

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1 comentario:

Abarca dijo...

Gracias por la aclaracion, breve y concisa.