El nudo gordiano

¿Qué es “cortar el nudo gordiano”? Es resolver un problema imposible mediante una acción tajante y sin contemplaciones. También se suele utilizar para referirse a lo esencial de un asunto que es difícil de comprender, pero que si le llega descubrir se pueden resolver sus implicaciones.
El origen de la expresión alude al nudo que ataba al yugo la lanza del carro del rey Gordias de Frigia y que Alejandro Magno, ante la imposibilidad de deshacerlo porque sus cabos estaban ocultos, decidió cortarlo con la espada y cumplir el oráculo que prometía el dominio de Asia a quien consiguiera soltarlo.
“[El matrimonio] es un lazo que, si una vez le echáis al cuello, se vuelve en el nudo gordiano, que, si no le corta la guadaña de la muerte, no hay desatarle”. ”. (M de Cervantes, Segunda parte del ingenioso caballero don Quijote de la Mancha, 1615)
El nudo existió realmente y la solución alejandrina también, pero el origen del nudo y su sentido son míticos.
Según la leyenda, en el siglo IX a.C., el oráculo de Sabazios anunció a los frigios, que se encontraban en una guerra civil y sin rey, que debían coronar al primer hombre que entrara en la ciudad en un carro tirado por bueyes. Así apareció Gordias, que se dirigía a consultar al oráculo si el hecho de que un águila se hubiera posado en su arado podía ser considerado un augurio de que se convertiría en rey. Proclamado rey de Frigia, fundó la ciudad de Gordio y, en señal de agradecimiento, ofreció al templo de Zeus su carro y ató la lanza y el yugo con un nudo cuyos cabos se escondían en el interior, y tan complicado que nadie lo podía soltar.

Para preservar su imperio, y puesto que Gordio era una ciudad estratégica por donde debían pasar los posibles enemigos, los persas inventaron el mito de que sólo quien pudiera desatar el nudo inextricable podría conquistar Asia. Intentarlo sin haber desatado el nudo conducía al fracaso. Estos mitos constituían una forma de guerra psicológica, porque en aquel tiempo los soldados creían en ellos y no estaban dispuestos a emprender aventuras bélicas que no estuvieran avalados por ellos.
En el año 333 a.C. Alejandro Magno dispuesto a conquistar el Imperio Persa y, en el año 333 a.C., cuando alcanzó la ciudad estratégica de Gordio se encontró con el famoso nudo y, para evitar las reticencias de su ejército y asegurarles el éxito, lo cortó de un tajo con su espada y dijo: “Es lo mismo cortarlo que soltarlo” o “tanto monta cortar como desatar”.
Alejandro conquistó Persia y su gesto sirvió de metáfora de todo lo que conviene resolver tajantemente, sin contemplaciones, de una forma que no se le ha ocurrido antes a nadie. Pero hay críticos con este método, como Norberto Bobbio, quien afirma que “para deshacer nudos, hace falta inteligencia; para cortarlos, basta una espada”.

De esta leyenda, al parecer por consejo de Nebrija, tomó Fernando el Católico sus armas (un yugo y una soga suelta) y el lema que las acompaña (“Tanto monta…”):
“Así el católico rey don Fernando, viendo que no podía por maña y destreza destejer la liga de los príncipes, sus émulos, determinó de contrastarla por las armas y romper la guerra, valiéndose de aquellas palabras de Alejandro, cuando cortó el nudo gordiano: "Tanto monta cortar, como desatar", y después la acomodó en ingeniosa empresa el famoso Antonio de Nebrija, a quien tanto debieron las letras humanas en España”. (Baltasar Gracián, Agudeza y arte de ingenio, 1642-48)

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3 comentarios:

Isabel Romana dijo...

Las espadas suelen poder con casi todo. Desconocía que el yugo y las flechas del escudo de Fernando tuvieran ese origen. Siempre aprendo aquí. Saludos cordiales.

Esopo dijo...

El yugo con el nudo cortado pertenece al rey Fernando. El haz de flechas atado por un nudo son las armas de la reina Isabel. Incluso en los escudos del franquismo, ambos símbolos se presentan de forma independiente. Sólo los falangistas superpusieron el yugo y las flechas.
Sobre su origen, existe la versión romántica de que Fernando eligió el Yugo porque su inicial coincide con la de su amada Ysabel, y ésta eligió las flechas por la inicial de Fernando.
Por otro lado, también es apócrifo el lema "Tanto monta, monta tanto, Isabel como Fernando", que fue creado en el franquismo a partir del verdadero lema del Rey Fernando.

Sergio Jiménez Figueroa dijo...

Desde entonces hay 2 nudos gordianos. Es decir: las soluciones "baratas" y "fáciles", no resuelven el problema inicial y generan nuevos casi de la misma envergadura que el inicial. Tan cierto es que así le fue: un imperio que no disfrutó, ni llegó a consolidarse en realidad y que no sobrevivió a su muerte.