Insultos animales

Los nombres de muchos animales son usados en nuestra lengua como insultos directos, porque apreciamos en ellos características, reales o atribuidas, que son especialmente desagradables cuando se dan en las personas.  
Insultar es un acto de habla: cuando insultamos, no sólo emitimos un enunciado, sino que tratamos de molestar con palabras que se consideran ofensivas.
El nombre de un animal se convierte en insulto hacia alguien, cuando en una situación de conflicto o enfrentamiento, identificamos metafóricamente al animal y a la persona, atribuyéndoles una destacada característica negativa que suele centrarse en los defectos físicos, en la capacidad mental y en el comportamiento de las personas (estupidez, suciedad, agresividad, avaricia, sexualidad, etc.)

Nuestra visión antropocéntrica suele considerar peyorativo compartir con los animales comportamientos o características físicas y acentuemos ese carácter hasta convertirlo en un insulto hacia quien se parece o se comporta como un determinado animal.
Los insultos son una construcción cultural y social, por lo que la elección del nombre de un animal como insulto está condicionada por el conocimiento general que se tiene del animal (suelen elegirse los domésticos y los que pueden encontrarse en el entorno inmediato de la comunidad lingüística) y por las connotaciones peyorativas generales y particulares que atribuimos a cada uno de ellos. Para quien insulta, tiene que representar lo que hay de despreciable en el individuo al que se pretende ofender, y este debe interpretarlo claramente como una ofensa.

El hiperónimo animal ya supone un insulto genérico para quien tiene un comportamiento brutal o más instintivo que racional o que es ignorante o grosero.
La mayoría de los que hemos incluido en la siguiente relación no son insultos originales, sino que están incluidos en el Diccionario de la Real Academia, aunque no siempre vienen  marcados como palabra despectiva o insulto.

A continuación hemos tratado de agrupar los zoónimos insultantes, en función de a qué defecto aludan:

CARACTERÍSTICAS FÍSICAS:
Gordura: Insultos para gordos son ballena, cachalote, foca, hipopótamo, vaca (todos ellos animales que tienen mucha grasa en el cuerpo o son de gran volumen)
Altura: Jirafa es una ‘persona muy alta, sobre todo si también es delgada’)
Pequeñez: La persona muy baja es pulga, chinche o sapo (en Centroamérica y México)
Fealdad: loro o papagayo se refieren a mujeres viejas y feas; arpía se aplica solo a mujeres, especialmente si también son flacas; mono será alguien ‘muy feo o simiesco’. Bicho (Venezuela) y macaco (Bolivia, Chile o Cuba) también son insultos para feos.
Edad: Un dinosaurio es una ‘persona vieja y anticuada’ (por el nombre genérico de animales extinguidos hace millones de años)
Rasgos faciales:; rana o sapo es la persona ‘de boca muy grande o de ojos saltones’; y una morsa es una ‘persona bigotuda’.

NECEDAD, IGNORANCIA O LIMITACIÓN MENTAL:
Merluzo, besugo, atún o percebe (‘torpe, ignorante o necio’, porque los animales marinos están considerados como de poca inteligencia), cernícalo (‘ignorante y rudo, aunque suele ser pacífico e inofensivo’), borrego (‘quien se somete gregariamente a la voluntad ajena’), penco, mula, burro y sus sinónimos asno, borrico, jumento o el genérico bestia (‘bruto, incivil, rudo, de poco entendimiento’), yegua (en América Central), pavo o ganso (‘torpe, incapaz’)

MALDAD:
Persona despreciable o de maldad intrínseca: perro (a pesar de la valoración del animal, se conserva el carácter peyorativo que tenía antiguamente frente al positivo de can), cerdo o puerco, cabrón (‘que actúa con maldad’), rata, sabandija o gusano (vil y despreciable, por la repugnancia que causan los animales pequeños, de cuerpo blando y que se arrastran), arpía (ave fabulosa que resultaba de la combinación de rasgos de mujer y cuerpo de ave de rapiña; por esto se aplica casi exclusivamente a las mujeres malvadas, especialmente si su maldad se dirige a los hombres).
Violencia o crueldad: alimaña (‘persona malvada o de malos sentimientos’, ‘nombre genérico para referirse a los animales perjudiciales para otros que son provechosos’), hiena (‘cruel, de malos instintos’).
Malas intenciones: Pájaro (‘persona astuta que provoca recelo’), bicho (‘persona malvada’), camaleón (‘que cambia de actitud y conducta en provecho propio), cuco (astuto que solo busca su provecho), mosquita muerta (‘hipócrita que aparenta bondad y poco ánimo pero que se vale de cualquier medio para conseguir sus fines’), víbora (porque se arrastra sigilosamente), tiburón (ambicioso sin escrúpulos).

COMPORTAMIENTOS ANTISOCIALES, RIDÍCULOS, O FASTIDIOSOS:
Grosería: Burro y sus sinónimos borrico, jumento, asno; cerdo y sus sinónimos cochino, marrano, puerco, gorrino, guarro, animal de bellota.
Suciedad: cerdo y todos sus sinónimos.
Insociabilidad: erizo (de carácter y trato áspero), búho y hurón (persona huraña), ostra (retraído o misántropo).
Avaricia o codicia: buitre (‘avaro, tacaño, aprovechado’), rata, urraca (por su costumbre de llevarse al nido objetos brillantes), ganso (Ecuador), arpía (‘codicioso’, actualmente en desuso, antiguamente se aplicaba a los usureros).
Servilismo: caracol (‘adulador servil’ porque se arrastra soltando baba)
Cobardía: gallina (‘cobarde, que se asusta con facilidad’, por la fama de asustadiza y medrosa que tiene la gallina)
Que causa fastidio: ladilla (en varios países americanos, ‘persona muy fastidiosa’), chinche (‘porfiador hasta llegar a molestar’, porque este insecto pica y chupa la sangre de su víctima), moscón o moscardón (‘que resulta pesado y molesto en sus pretensiones amorosas’), mosca cojonera (‘persona molesta e impertinente’), ganso (‘que se cree gracioso sin serlo’)
Charlatanería: loro y papagayo (además de aludir a hablar mucho tienen la connotación de repetir las cosas sin reflexionar sobre ellas), cotorra (el nombre del ave es una derivación regresiva de cotorrera, cotarrera, ‘mujer que iba de cotarro en cotarro, hablando mucho y sin demasiado sentido’).
Maledicencia: víbora (‘murmurador, mordaz, maldiciente’, que escupe veneno por la boca, como el reptil)
Prepotencia o abuso: gorila (en numerosos países americanos, es el policía o militar que no respeta los derechos de los ciudadanos, o el militar golpista; en España, los vigilantes o guardias de seguridad corpulentos que abusan de la fuerza)
Holgazanería: perro (por la costumbre de estar tumbados), zángano (‘vago y holgazán que se aprovecha de lo ajeno’, por alusión al animal que vive de la miel que fabrican las abejas

CONDUCTAS SEXUALES:
Adulterio: los hombres cuya mujer le ha sido infiel reciben nombres de animales con cuernos: cabestro o manso (con las connotaciones de castración, de falta de masculinidad), cabrón, cabrito, novillo, venado, caracol (con la connotación de arrastrado o humillado).
Prostituta: zorra, perra, pájara, gato (Argentina y Uruguay), loba (Venezuela, Nicaragua), bicha (Cuba), penco (Canarias).
Homosexual: Mariposa, yegua (Cuba), pato (en varios países de América), ganso (Cuba), yegua (Cuba), pájaro (Cuba y Rep.Dominicana).
Mujer sexualmente provocadora: loba

La disparidad existente en la consideración o no de determinados animales como insultos o palabras despectivas, se debe en gran medida a la extensión geográfica de la lengua española y a los diferentes sustratos culturales de cada región.
Este artículo queda abierto a las aportaciones y correcciones que los lectores consideren oportunas.
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1 comentario:

Manuela dijo...

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Si me lo permiten, me gustaría poner un enlace en mi blog.

Muchas gracias.

Saludos desde el campo.