¿Qué diferencia hay entre blog, blogo y bitácora? Creemos que ninguna, pero nosotros hemos decidido llamar "blogo" este sitio web que ahora empezamos a construir.
Aunque, para algunos, la palabra les resulte algo extraña, no es original y el principal buscador de internet ofrece más de 350.000 resultados en la páginas escritas en español.
A la mayoría de los internautas españoles les hubiera resultado más normal que lo llamáramos "blog". Este término, de uso generalizado tanto en español como en otros idiomas surgió, al parecer, de la aféresis de WebLog, palabra creada en 1997 por Jon Barger a partir de las inglesas ‘Web’ y ‘Log’ para significar “diario en la red, en la web”.
En el ámbito hispanohablante, se ha tratado de buscar alguna palabra española con la que designar esa nueva realidad. Y son muchos los que creen haberla encontrado en "bitácora", palabra marinera y, por tanto, relacionada con la navegación, aunque sea por internet.
El Diccionario de la RAE, define bitácora como “especie de armario, fijo a la cubierta e inmediato al timón, en que se pone la aguja de marear”. En él se guardaba el llamado cuaderno de bitácora, o “libro en que se apunta el rumbo, velocidad, maniobras y demás accidentes de la navegación”. También se ha usado bitácora para nombrar a los diarios de trabajo, en que se detalla cómo se realizó, las dificultades encontradas, las pruebas y modificaciones realizadas o los costes.
No confío demasiado en el éxito de esta esdrújula de cuatro sílabas en el ámbito de Internet, donde parece un objetivo incuestionable la rapidez y la brevedad, y la original palabra bisílaba “weblog” necesitó acortarse. Por otra parte, quienes publican en la red esperan que su página se encuentre a menudo entre los resultados que ofrecen los buscadores en internet. Y sinceramente, quienes buscan, teclean más a menudo la palabra “blog” que la palabra “bitácora”.
Nosotros preferimos utilizar “blogo” porque se trata de una palabra que manteniendo la raíz del préstamo inglés, tiene una morfología castellanizada, con la –o final propia del género masculino que permite un plural regular. Siempre nos resultan extraños y difíciles de pronunciar los plurales con dos consonantes finales (cracs, snobs, blocs, mamuts,...), aunque estén admitidos por la RAE. ‘Blogo’ recupera la palabra griega ‘logo’ de la que procede el ‘log’ inglés y ese aire culto de la mayoría de las palabras así acabadas, que remiten a los campos de la cultura y la ciencia.
Creemos que se añade la ventaja de que por su parecido formal, puede aparecer entre los resultados cuando se busca la más frecuente ‘blog’ en los buscadores que corrigen la ortografía de las palabras tecleadas.
Aunque, para algunos, la palabra les resulte algo extraña, no es original y el principal buscador de internet ofrece más de 350.000 resultados en la páginas escritas en español.
A la mayoría de los internautas españoles les hubiera resultado más normal que lo llamáramos "blog". Este término, de uso generalizado tanto en español como en otros idiomas surgió, al parecer, de la aféresis de WebLog, palabra creada en 1997 por Jon Barger a partir de las inglesas ‘Web’ y ‘Log’ para significar “diario en la red, en la web”.
En el ámbito hispanohablante, se ha tratado de buscar alguna palabra española con la que designar esa nueva realidad. Y son muchos los que creen haberla encontrado en "bitácora", palabra marinera y, por tanto, relacionada con la navegación, aunque sea por internet.
El Diccionario de la RAE, define bitácora como “especie de armario, fijo a la cubierta e inmediato al timón, en que se pone la aguja de marear”. En él se guardaba el llamado cuaderno de bitácora, o “libro en que se apunta el rumbo, velocidad, maniobras y demás accidentes de la navegación”. También se ha usado bitácora para nombrar a los diarios de trabajo, en que se detalla cómo se realizó, las dificultades encontradas, las pruebas y modificaciones realizadas o los costes.
No confío demasiado en el éxito de esta esdrújula de cuatro sílabas en el ámbito de Internet, donde parece un objetivo incuestionable la rapidez y la brevedad, y la original palabra bisílaba “weblog” necesitó acortarse. Por otra parte, quienes publican en la red esperan que su página se encuentre a menudo entre los resultados que ofrecen los buscadores en internet. Y sinceramente, quienes buscan, teclean más a menudo la palabra “blog” que la palabra “bitácora”.
Nosotros preferimos utilizar “blogo” porque se trata de una palabra que manteniendo la raíz del préstamo inglés, tiene una morfología castellanizada, con la –o final propia del género masculino que permite un plural regular. Siempre nos resultan extraños y difíciles de pronunciar los plurales con dos consonantes finales (cracs, snobs, blocs, mamuts,...), aunque estén admitidos por la RAE. ‘Blogo’ recupera la palabra griega ‘logo’ de la que procede el ‘log’ inglés y ese aire culto de la mayoría de las palabras así acabadas, que remiten a los campos de la cultura y la ciencia.
Creemos que se añade la ventaja de que por su parecido formal, puede aparecer entre los resultados cuando se busca la más frecuente ‘blog’ en los buscadores que corrigen la ortografía de las palabras tecleadas.





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